Evaluación de Riesgos

 

Alguien le ha preguntado alguna vez si está dispuesto a tomar el riesgo de, por ejemplo, pasear en motocicleta, someterse a una operación de cirugía, o invertir su dinero en la bolsa de valores. El riesgo es la posibilidad de que sufra un efecto adverso o que ocurra un resultado no deseado. Es decir, cual es la posibilidad de que usted sufra un accidente en su motocicleta, que la cirugía no corrija su problema o lo empeore, ó de que pierda todos sus ahorros en la inversion de la bolsa de valores.

La Evaluación de Riesgos es el proceso para estimar la probabilidad de que un evento suceda y la probable magnitude del efecto adverso, causado por el evento, durante un period determinado.

El proceso de la Evaluación de Riesgos consiste de cuatro etapas:

(1) Identificación del Peligro

El primer paso en el proceso de evaluación de riesgos es determinar la naturaleza del peligro. El peligro es la propiedad o situación que, en determinadas circunstancias, puede causar daño para la salud. Es decir, hay que identificar y documentar el efecto o daño que una sustancia o agente esta causando o puede causar.

Cabe indicar que ciertas enfermedades se presentan a medida que la gente envejece. Esto es un proceso normal. Sin embargo, la exposición a algunas sustancias puede hacer que aumente la incidencia de ciertas enfermedades. Una vez que se identifica el peligro, entonces se puede determiner si la exposición a la sustancia o agente aumenta la incidencia del efecto no deseado.

Esta información se obtiene mediante el uso de diferentes estudios. Existen estudios epidemiológicos (monitoreo de poblaciones humanas) que ayudan a determinar si la presencia de alguna enfermedad se debe a alguna sustancia especifica. Por ejemplo, sabemos que ingerir arsenic puede causar cáncer a largo plazo. Otro tipo común de estudios para la identificación del peligro se hacen con animals de laboratorio o in vitro (en tubos de ensayo) pues no es posible experimentar con seres o poblaciones humanas.

 

(2) Evaluación de la Exposición

La evaluación de la exposición determina el tipo, la intensidad, la frecuencia y la duración de la exposición humana a una sustancia o agente especifico.

La exposición a un contaminante puede ocurrir mediante ingestión, inhalación o absorción a través de la piel. A la persona o conjunto de personas (población) que pueden estar expuestos a una sustancia o agente se les denomina como la “población diana u objetivo”.

Para que una persona (o población) sea expuesta, el peligro tendrá que estar presente en una dimension correcta (lugar y tiempo). En esta dimensión, la persona podría resultar afectada. Por ejemplo, si se derrumba un edificio, pero no hay nadie en el edificio cuando este se viene abajo, entonces el riesgo de que alguien se lastime es igual a cero. Es decir, si existe un peligro pero no hay exposición, entonces no existe el riesgo.

En algunos casos la población diana puede incluir grupos particularmente susceptibles como los niños, los ancianos o las mujeres embarazadas. En todos los casos, se fijaran los parámetros a analizar para la población Diana considerada.

La evaluación de riesgos de una población se puede realizar mediante el uso de cuestionarios de información epidemiológica. También se puede determinar la concentracion de una sustancia en el medio ambiente o punto de contacto (monitoreo de agua, aire, comida), o se pueden utilizar modelos matemáticos de evaluación del lugar donde ocurre la exposición.

 

(3) Evaluación de la Dosis-Respuesta

El que una persona se haya visto expuesta a una sustancia determinada no significa necesariamente que ésta persona presentará una enfermedad en un futuro. Es necesario saber si la cantidad a la que la persona fue expuesta puede ocasionar el efecto no deseado. Esto se determina mediante la evaluación de la dosis-respuesta.

Al ingerir una sustancia, digamos plomo, esta se distribuye entre los diferentes órganos del cuerpo. El órgano que recibe la sustancia, por ejemplo los riñones, responden con un efecto, el cual se puede medir mediante el uso de varios modelos de investigación.

La relación (o curva) dosis-respuesta para un contaminante determinado describe la asociación entre la exposición y la respuesta observada (efectos a la salud). En otras palabras, las curvas sirven para estimar como la exposición a diferentes niveles de un contaminante cambian la probabilidad y severidad del impacto en la salud. Igual que en la identificación de peligro, los científicos utilizan los resultados de estudios con animales y humanos para establecer las relaciones (o curvas) dosisrespuesta.

Para sustancias que no causan cáncer, la Oficina de Protección Ambiental (EPA) ha establecido una Dosis de Referencia (en inglés RfD). La Dosis de Referencia es la dosis diaria estimada por debajo de la cual es improbable que el contaminante cause efectos adversos a las personas, incluyendo grupos susceptibles como los niños. Ver el valor “umbral” en la figura 3.

Para sustancias que puedan causar cáncer, la evaluación de la dosis-respuesta se mide en forma diferente. Para estas sustancias se asume que no existe un nivel sin algún riesgo. Ver contaminante A en la figura 3. En este caso se usan diferentes modelos para estimar o extrapolar respuestas a niveles muy bajos.

Figure 3. Curvas Dosis- Respuesta.  el umbral es un nivel de dosis por debajo del cual no se observa una respuesta.

(4) Caracterización del Riesgo

Hasta ahora se ha explicado como identificar el peligro, como se evalúa la exposición a una sustancia y como se evalúa la dosis-respuesta. Toda esta información se integra durante el proceso de la Caracterización del Riesgo para así estimar la probabilidad de que un efecto no deseado (daño) ocurra en una población humana de interés.

La caracterización del riesgo se puede aplicar a una sustancia química (p.ej., solvente), un medio específico (p.ej., lugar de trabajo), alguna ciudad o población determinada o una actividad en particular (p.ej., manejar un automóvil).

La caracterización del riesgo se presenta o reporta de diversas formas para ilustrar como un individuo o población en particular pueden verse afectados. Es decir, si la sustancia no causa cáncer, se reporta como una Fracción de Peligro (FP). Esta fracción representa la relación de la dosis a la que la persona está expuesta y la dosis de referencia (RfD) correspondiente (ver la sección Dosis-Respuesta.)

Generalmente si la FP es igual o menor de 1.0 se considera que el riesgo no es significativo. El riesgo también se puede reportar de otras formas, p.ej., como un Margen de Exposición (MOE), Margen de Seguridad (MOE) o riesgo de muerte. La tabla siguiente presenta algunos ejemplos de riesgos bien conocidos:

Para finalizar, la meta de la caracterización del riesgo es resumir los resultados clave sin repetir todo el proceso de la evaluación. Este proceso debe de llevarse a cabo de una forma clara, consistente y racional. Por lo general también se incluyen en los resultados el impacto a los segmentos de la población más susceptibles, la incertidumbre y el tipo de investigación que se recomienda a futuro para mejorar la caracterización del riesgo.

 

¿Quiere Saber Más?

En Español:

Peña, C.E., D.E. Carter, and F. Ayala-Fierro. 2001. Toxicología Ambiental: Evaluación de Riesgos y Restauración Ambiental.

 

En Inglés:

 

US EPA Integrated Risk Information System

 

US EPA Guidelines for Exposure Assessment. Risk Assessment Forum, Washington, DC.

 

US EPA Framework for Cumulative Risk Assessment. Risk Assessment Forum, Washington, DC.

 

CDC. Third National Report on Human Exposure to Environmental Chemicals.

 

SOT 2007 CE Course. Fundamentals of Human Health Risk Assessment with a Case Study Approach. Charlotte, NC.

 

Environmental and Pollution Science. Second Edition. Ian L. Pepper, Charles P. Gerba and Mark L. Brusseau. Chapter 14 – Environmental and Pollution Science.

 

 

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